sábado, 19 de septiembre de 2009

jueves, 3 de septiembre de 2009

premonitions

grey memories of a tenderness not yet lived.
a spirit with out eyes or hands to recognize
moves
in the dawn.

i walked

I walked alone on a dusty rode shadowed with the dry, empty branches of late winter. The warm weather was tricking some of them to bud, but one last freeze would come to shock them back to a season they thought they had forgotten. I thought I had forgotten the deepening of self in the tissue. It is occurring again. As I follow my heart, I become my body. The pieces fuse and sink in the relaxation of shoulders and intestines, face and kidney.

My metaphysical lonliness escapes in the company of
an open window
to the night.

domingo, 23 de agosto de 2009

Los parques, los bancos, y una mujer

No era ni la estación ni la hora en que la gente frecuentaba el parque; posiblemente la mujer que estaba sentada en los bancos, no era de allí. Seguramente, ella no era de allí. Los demás andaban de un lado al otro con sus hábitos de invierno que no incluían un paseo en el parque, ni unos momentos en un banquito congelado. Pero ella, ella era de afuera y podía ver el banco solitario dando la bienvenida aún bajo los árboles secos, negros, desnudos al cielo azul. Olvidados, los tres (el parque, el banco y ella), se unieron para pasar tiempo. ¿Y que más hacemos pero pasar el tiempo entre los dos puntos seguros? ¿Y porque no hacerlo desde los bancos vacíos?

Desde allí observó las nubes de incendios; el polvo dando saltos, formando caracoles; una paloma caída con el cuello torcido y los vidrios negros mirando todavía; un perro sarnoso paraba, la miraba, cojeaba, paraba, la miraba, cojeaba.

¿Cuándo morirás? ¿Cuándo morirás? Los ojos incrustados de la mujer preguntaron
al invierno.

Con curiosidad, no con tristeza, indagó a su entorno. La tristeza. La había dejado en otro parque, en otra estación, cuando al seguir una hoja en su caída desde la rama hasta el río abajo, se dio cuenta de que tanto más pesaba la hoja, menos baile hacía en el viaje. Entonces, con la siguiente hoja que se deshizo del gran árbol, colocó con las dos manos su tristeza en la cuenca verde. Su mirada llorosa las vio flotar, la hoja sacrificada y su tristeza, por el río
hasta que se hundieron en una ola del sol.

Ahora, en esta cuidad, en este parque, en esta estación, una sonrisa de misterio acompañaba a sus labios. Sus manos descansaban encima de sus piernas. Su espalda recta. Una campera gris. Una gorra con rayas moradas, verdes, azules, rojas, anaranjadas. De repente, se puso de pie; caminó a la derecha, adentrándose más en el parque, cruzó la vereda y se sentó en el siguiente banco que miraba hacía el otro lado.

La espalda recta, las manos sueltas,
esa sonrisa, esa mirada.

viernes, 21 de agosto de 2009

No sé

No sé si esta es la resignación o la fe. Ya no siento el terror de no presenciar un testigo de mi vida. El silencio de las cartas ya no es una ráfaga. Esta ausencia me parece tan normal ¿Qué razón hay en luchar contra lo que no hay? Mejor aprender vivir en el plano abierto. Construir una casa. Dibujar un río.

high, high up

High, high up. Stairs and ladders above a Yucatán piramid. A shacky ascent toward a falling descent. How to fall? Hands out in a dive? Head tucked in as a ball? I knew I would fall. That is why I had come. I knew peole would watch, opine. Some would shake their head in disgust. Others would even laugh. Ridiculous. They would say, she is ridiculous. But I had to do what I had come to do. To turn back, walk down, and please the other, was suicide.

sábado, 1 de agosto de 2009

no queda otra

En esta suspensión, con solamente el aire acariciándome,
no me queda otra, sino unirme
a la atmósfera.
Vaciar mi vacío en el viento que me columpia.
Presionarme, aplastarme
contra lo que no veo. Empujarme
contra lo que no me agarra. Entonces,
mis dedos, actúan como paredes, cobijas,
las manos que no son.
Ofrecen el limite
que quiero trascender.

miércoles, 29 de julio de 2009

chalk

estoy sola.

estoy sola.
me acerco
enunciarla
sin la tabla
debajo de mis pies
que tiemblan en mi pecho.
decirla
volando.

the object of my object

I walk down the street and see a middle aged man greet a little girl, dressed with pink backpack and pigtails. Hugs and kisses. He grabs her and swings her amidst more hugs and kisses. I watch. I smile. He puts her down, she runs back to someone outside of the frame and then I become the object of my object. Our eyes meet. I separate mine from his and wonder if my smile is still there. How long will it last in the absence of hugs, kisses and children?

miércoles, 22 de julio de 2009

esta cocina

es una cueva
aquí leo de pie
orino
leo
nada fuera
me hace salir
nada dentro
menos piel
y almidón

hoy volvió

Camino por las calles y mi corazón me quita el aire. ¿Estará cansado? Me pienso curada y vuelve esa tensión de hundirme en el apuro hacia la nada. Talvez sea porque vino y dudo de la razón de querer. Se acerca y toco más a mi soledad. ¿Amar? ¿Cómo amar lo que no esta? Capas de piel que no me dejan llegar.

Si otra vez, un día, recibo y doy esa mirada desnuda, lloraré. Temblaré por ese miedo tan bello.

mandarines in the snow

below white falling snow
i walked home today
with red winter hands
peeling orange summer
mandarine

domingo, 19 de julio de 2009

la salida

un accompanied
together
the exit
narrow
i return

simple questions

what do you do with your sadness?
where do you throw it?
where do you hide it?